Mi Enfoque #702, 21 de diciembre de 2018 Por David Mandel

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Artículos en este número:

·     Una oportunidad perdida
·     El artículo de un sociópata
·     “No siento simpatia por los colonos” por Gideon Levy.
·     Lo que el Diario Judío México escribió acerca de mi versión de la Biblia
·     Un capítulo de “La madre de Goliat”


Una oportunidad perdida

Por David Mandel

Es muy posible que dentro de algunas semanas el presidente Trump presente su plan para resolver el conflicto israeli-palestino, que, según sus palabras, “no satisfacerá por completo a ninguna de las dos partes”.

Lo más probable es que este plan, cuyos detalles aun no se conocen (pero que los palestinos ya han anunciado que no lo aceptarán) será uno más en la larga lista de planes de paz que distintos Estados, organizaciones y personas, han presentado en las ultimas décadas, todos ellos fracasados al poco tiempo de ser propuestos.

Las alternativas de  un Estado único para judíos y árabes, o dos Estados, uno Israel y el otro Palestina, son rechazados por una o ambas partes, tal vez no siempre verbalmente pero si tacitamente.

Un Estado único (que es la preferencia de los palestinos) es inaceptable para Israel porque significaría la desaparición de Israel como Estado judío y el final del ideal sionista, aparte de que es la receta para una constante guerra civil.

La solución de dos Estados daría como resultado que el régimen corrupto y disfuncional de la Autoridad Palestina sería rapidamente reemplazado por la dictadura islámica de Hamás. La Cisjordania se volvería una segunda Gaza, mucho más peligrosa debido a su mayor territorio, mayor población y cercanía a las principales ciudades de Israel y al aeropuerto internacional.

La alternativa de que el status quo, en el cual los palestinos de la Cisjordania tienen una autonomia limitada en los sectores A y B (donde reside la mayoría de su población) continúe indefinidamente, es inaceptable para la mayoría de los Estados del mundo y también para muchos en Israel.

Queda otra posibilidad: que la Cisjordania (con fronteras mutuamente aceptadas) vuelva a ser, como lo fue de facto desde 1949 hasta 1967, parte de Jordania, y sus residentes nuevamente ciudadanos de Jordania, como lo fueron hasta julio de 1988, cuando el rey de Jordania declaró que renunciaba a su exigencia de soberanía sobre Cisjordania.

He escrito numerosos artículo responsabilizando al gobierno de centro izquierda de Yitzhak Rabin de firmar el Acuerdo de Oslo, un grave error que permitió a Yasser Arafat utilizar los territorios de Cisjordania y Gaza para lanzar una guerra de terror que cobró la vida a mas de mil israelies, y contribuyó a tres guerras con Gaza en las cuales han muerto miles de palestinos.

Cometer errores estratégicos sin tomar en cuenta los posibles resultados de las acciones no es monopolio de la izquierda. El gobierno de derecha de Yitzhak Shamir, por falta de vision, y por problemas de diferencias personales, perdió una oportunidad ideal de solucionar el problema del conflicto israelí-árabe.

En 1987 Shimon Peres era el Ministro de Relaciones Exteriores en el gobierno de Unidad Nacional presidido por Yitzhak Shamir del partido de derecha Likud. En el mes de abril de 1987 Shamir autorizó a Peres a viajar a Londres para reunirse secretamente con el rey Hussein de Jordania, con el objeto de lograr una solución pacifica al conflicto.

Peres y Hussein firmaron un acuerdo por el cual Israel entregaba a Jordania el control de la mayor parte de la Cisjordania. Peres regresó a Israel, informó a Shamir, pero se negó a darle una copia del acuerdo. Debido a la desconfianza existente entre ambos líderes y a sus diferencias en ideologia, el acuerdo no fue aprobado por cl Consejo de Ministros.

El rey Hussein, decepcionado por el fracaso de Peres en convencer al gobierno israeli para que apruebe el acuerdo, anunció en julio de 1988 que Jordania renunciaba a la soberanía sobre la Cisjordania.

Si Israel hubiese aprobado el acuerdo firmado por Peres, no habría ocurrido la Primera Intifada, no se habría firmado los acuerdos de Oslo, no habrian muerto mil israelies en la Segunda Intifada, y hoy no habría una Autoridad Palestina que promueve el odio a los judíos e incita y premia el terror.

El poeta estadounidense John Greenleaf Whittier (1807/1892) escribió “De todas las palabras de lengua y pluma, las más tristes son, pudo haber sido”.

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El artículo de un sociópata
Por David Mandel

En la noche del domingo 9 de diciembre un grupo de personas estaba prendiendo las velas de Hanukka en una intersección en Ofra, un pueblo en Samaria, situado a 60 kilómetros al norte de Jerusalén.

Un terrorista, a eso de las 9:45 pm, detuvo su vehículo, bajó la ventana y disparó una ráfaga de balas. Su primera víctima fue una mujer embarazada a la cual hirió en el abdomen. Luego disparo a otras seis personas, incluyendo al esposo de la mujer.

Los médicos lograron salvar la vida de las siete personas. El bebe nació mediante una operación cesárea, pero murió dos días después.

Un comentarista publicó un artículo acerca del incidente en un periódico, bajo el título “No tengo simpatía a los colonos”* Algunas de las frases del artículo:

• Los colonos tienen la culpa de que yo no sienta solidaridad y compasión por esa tragedia.
• Esa tragedia no es nuestra, porque fue causada por ellos [los colonos] que viven en tierras robadas.
• Esa tragedia no es nuestra porque ellos [los colonos] la utilizan cínicamente para sus propios fines.
• Los palestinos son las verdaderas víctimas que merecen nuestra compasión y solidaridad.

El periodista que escribió esas duras palabras no es árabe, y el periódico que publico ese artículo que incita al odio, y al asesinato de judíos, no es una publicación de Hamas. El periodista es Gideon Levy, y el periódico es Haaretz.

Gideon Levy y Haaretz son portavoces de una ideología extrema que demoniza a seres humanos y justifica su exterminación. A pesar de que en la gama de ideología, de derecha a izquierda, la ideología de Levy está en el extremo opuesto del nazismo, no se diferencia de la doctrina de Hitler en incitar el asesinato de judíos.

Una ideología que llega al extremo de demonizar a personas que no comparten las mismas opiniones e incita a que sean exterminadas caracteriza a individuos denominados sociópatas. O, probablemente, al revés, el sociópata, para justificarse a sí mismo su falta de empatía y humanidad, utiliza la excusa de una ideología para expresar su inhumanidad, y es capaz de formar apegos fuertes con un grupo o personas de ideas afines, como es el caso de Gideon Levi con los palestinos.

Gideon Levy presenta todas las clásicas características del sociópata:

• Escribe en forma cruel, dispuesto a herir a quien sea, sin mostrar reacción ni remordimiento por pisotear los derechos de otros.
• No tiene conciencia, no siente remordimiento ni culpa por las barbaridades que escribe.
• Es manipulador.
• Miente y difama constantemente en sus artículos.
• Carece de emocionalidad, puede estar frente a un acontecimiento altamente doloroso y no mostrar la más mínima emoción, excepto desprecio.

CNN despidió a uno de sus comentaristas, Marc Lamont Hill, por pedir en un discurso “una Palestina libre del rio al mar”, eufemismo por la desaparición del Estado de Israel y su reemplazo por un Estado árabe. Gideon Levi ha ido mucho más lejos al justificar un acto terrorista asesino e incitar la eliminación de judíos cuya ideología no concuerda con la de él.

A diferencia de CNN, Haaretz no considera que el artículo genocida de Levi merece que lo despidan, y ni siquiera lo ha censurado en un editorial.

La única respuesta posible si alguien repudia la ideología genocida de Levi y de Haaretz es cancelar su suscripción a un periódico que publica artículos incitando al asesinato de judíos.

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No siento simpatía por los colonos

Por Gideon Levy, publicado por Haaretz

Nota.- Todos los artículos que publico en Mi Enfoque son escritos por mí, y expresan, como lo dice el título de mi columna, mis opiniones. En este caso, considerando que es importante enterarse de los extremos a los que puede llegar un judío de ultra izquierda en su odio a su propia nación, hago una excepción y publico el infame artículo escrito por Gideon Levy, y publicado por Haaretz, periódico que no tuvo inconveniente en ilustrar el articulo con una foto del padre cargando a su bebe muerto.

No simpatizo con las personas que se aprovechan de la tragedia. No tengo ninguna simpatía por los ladrones. No tengo ninguna simpatía por los colonos. No tengo ninguna simpatía por los colonos, ni siquiera cuando son golpeados por la tragedia. Una mujer embarazada resultó herida y su bebé recién nacido murió a causa de las heridas. ¿Qué puede ser peor que eso? Conducir en sus caminos es aterrador, la oposición violenta a su presencia está creciendo, y no siento ninguna compasión por su tragedia, ni siento compasión o solidaridad.

Ellos tienen la culpa, no yo, del hecho de que no puedo sentir el sentido más humano de solidaridad y dolor. No es solo que sean colonos, violadores del derecho internacional y de la justicia universal; No es solo por la violencia de algunos de ellos y la solución de todos ellos, sino también por el chantaje con el que responden a cada tragedia, lo que me impide llorar con ellos. Pero debajo del velo de la unidad de santidad e hipocresía, y de la falsa muestra de duelo nacional de los medios de comunicación para promover sus propios objetivos comerciales, hay que decir la verdad: su tragedia no es nuestra.

Su tragedia no es nuestra porque han acarreado la tragedia sobre sí mismos y sobre todo el país. Es cierto que la principal culpa la tienen los gobiernos que se rindieron ante ellos, ya sea con entusiasmo o por debilidad, pero los colonos tampoco pueden ser absueltos de la culpa. El extorsionista, y no solo los que se han rendido a la extorsión, también tiene la culpa. Pero están ahí, generaciones nacidas en tierras robadas, niños criados en una existencia de apartheid y entrenados para pensar que es justicia bíblica, y con apoyo del gobierno. Quizás no podemos culpar a los que están sentados en la tierra usurpada por sus padres. Pero su tragedia no es nuestra porque explotan cada tragedia para avanzar en sus objetivos de la manera más cínica.

Cuando un bebé muere, instalan casas de remolque, cuando los soldados mueren defendiéndolos, no buscan el perdón de las familias de estos soldados, a pesar de su culpa por las vidas que han sido destruidas, solo presentan demandas para blanquear sus delitos. . Y con estas demandas, crece el apetito por la venganza: encarcelar aún más a sus vecinos, destruir sus hogares, matar, arrestar, bloquear carreteras y exigir más venganza. Y si eso tampoco es suficiente, sus propias milicias salvajes asaltan a los palestinos, lanzan piedras a sus vehículos, incendian sus campos y causan terror en sus aldeas. No están satisfechos con el castigo colectivo impuesto por el ejército y el servicio de seguridad Shin Bet, ejercido con crueldad y, a veces, criminalidad. La sed de venganza de los colonos nunca se satisface. ¿Cómo es posible identificarse con el dolor de las personas que se comportan así?

Es imposible identificarse con su pérdida, porque Israel ha decidido evitar mirar todo lo que se hace allí en la tierra de Judea. Cuando eres capaz de ser indiferente ante la ejecución de un joven psicológicamente discapacitado por soldados, también puedes ser indiferente ante el asesinato de una mujer embarazada por parte de palestinos. Cuando ignora los acontecimientos en el campamento de refugiados de Tulkarm, también puede ignorar lo que ocurre en el cruce de Givat Assaf. Es la ceguera moral de todo. Yesha no está aquí, ese es el precio que se paga por la falta de interés en lo que está sucediendo en los territorios y por ignorar la ocupación, bajo cuyo patrocinio se basan los asentamientos. Los presupuestos gigantes se derraman allí sin ninguna oposición pública, por lo que también hay indiferencia ante el destino de los colonos y sus tragedias. El pedazo de tierra que han tomado no interesa a la mayoría de los israelíes que viven en la tierra de la negación, y ese es el precio.

No tenemos motivos para disculparnos por la falta de interés e identificación. Los colonos lo han traído sobre sí mismos. Aquellos que nunca han mostrado ningún interés en el sufrimiento de sus vecinos palestinos, que han causado, quienes predican todo el tiempo que el puño de hierro siempre debe estar apretado, para torturarlos aún más - no merecen ser identificados con ellos, Ni siquiera en la hora de su pena. No me alegro por su sufrimiento, pero no siento ninguna compasión por su dolor. El dolor real es soportado por sus víctimas, las que gimen sumisamente y las que toman su destino en sus manos y tratan de resistir violentamente una realidad violenta y, a veces, también asesina. Los palestinos son las víctimas que merecen compasión y solidaridad.

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Lo que el Diario Judío México escribió acerca de mi versión de la Biblia, “La Madre de Goliat: y otras narraciones bíblicas que no encontraras en la Biblia”

Nota.- Esta nota es otra excepción a mi regla de sólo publicar en Mi Enfoque artículos que yo he escrito.

¿Ha leído Usted la Biblia? Si, la original, la que es conocida como el Antiguo Testamento. ¿Querría leerla en español y además poder hacerlo de manera amena y sencilla?
“La Madre de Goliat: y otras narraciones biblicas que no encontraras en la Biblia”  es  entonces el libro que Usted debe leer porque conjuga todas estas cualidades a saber:

Presenta las historias del Antiguo Testamento en lenguaje ameno y divertido, como relatos, noticias, cuentos, intercambios entre humanos con lo cual las hace, accesibles, entretenidas y fáciles de comprender.

Si Usted es como yo, un lector que no puede concentrarse en largas lecturas y necesita recibir la información de manera sencilla y amena siguiendo la fórmula del Selecciones que se hizo famoso porque prácticamente cada capítulo era leíble en “una sentada” David Mandel será pronto su autor favorito porque en “La madre de Goliat” cumple estas condiciones (ningún capítulo tiene más de tres páginas –y casi todos tienen mucho menos) y todos son narrados de manera divertida en un lenguaje coloquial, ofreciendo al mismo tiempo la información que deseamos obtener, y resolviendo la comprensión que pudimos haber generado a lo largo de los años ya sea por falta de un texto en español o por no habernos concentrado lo suficiente al leer el original.

Mandel toma a veces el papel de narrador y a veces el de periodista para redactar sus temas.

Así, para narrar la Historia de Moisés, se posiciona como editor de un diario de la época y publica los siguientes encabezados:

“- LOS ISRAELITAS DAÑAN LA INFRAESTRUCTURA EGIPCIA”

“LOS ISRAELITAS CAUSAN UNA OSCURIDAD TOTAL EN EGIPTO”

“EL MUNDO PROTESTA POR LA REACCION EXAGERADA DE LOS ISRAELITAS”

Y continua con un relato explicativo del encabezado que captura al lector con entusiasmo y deseos de avanzar en el texto.

El escritor hace un excelente trabajo de investigación y creatividad ofreciendo un libro para los que estén interesados en el tema que aportará, además de conocimientos, diversión, subrayando el aspecto humano del personaje sin abandonar el texto original como sucede cuando habla del Rey Rehoboam, hijo del Rey Salomón, a quien –reproduciendo el texto bíblico- califica de inútil e incapaz.

Otro ejemplo es en el que nos habla del Rey David quien tuvo un “affaire” con extremas consecuencias que Mandel presenta desde un ángulo periodístico moderno pareciendo que en el periódico médico de la época apareció este titular: “SE PUEDE DETERMINAR QUIEN ES EL PADRE DE UN BEBE?” en el que narra como el Rey, haciéndose pasar por “Juan Pérez” se acerca al médico para pedirle consejo y confesarle que ha tenido una noche de pasión con una mujer casada, donde ella resultó embarazada con la consiguiente preocupación del noble  señor por el escándalo que podría generarse y el desprestigio que sufrirá en la corte si llegara a saberse. “La solución” dice el médico, “sería un análisis de ADN, pero aún no se ha inventado, de modo que” concluye el doctor, “dile a la mujer que se acueste con su marido y que en unos días le diga que está preñada, así el hombre será el padre legal del hijo que espera”… Les pedí a varios de mis conocidos que leyeran el libro para conocer su opinión.

El grupo que más lo disfrutó, fueron los lectores cristianos, que con esta lectura en su opinión pudieron entender el judaísmo y la historia, encontrando clara la cronología y lógica de los eventos enriqueciendo dramáticamente su conocimiento del Antiguo Testamento

El grupo de lectores judíos tuvo diferente opiniones.

Los ortodoxos consideran que este tipo de lectura resta santidad y respeto a la Biblia, convirtiéndola en una lectura de la cultura popular.

Este mismo argumento resulto positivo desde la perspectiva de los no ortodoxos que argumentaron que esta presentación les permitió entender las historias fácilmente y disfrutarlas mucho más.

Podría transcribir algunos de los capítulos del libro, sin embargo me parece que ustedes disfrutaran de su lectura ágil, ingeniosa, amena y fluida. Una de las mejores cualidades de este libro es el hecho de que humaniza a los personajes de la Biblia, y nos permite conocerla a través del prisma de los medios modernos para comprender mejor los conflictos políticos, religiosos y humanos expuestos en el Antiguo Testamento.


EL LIBRO ES DISTRIBUIDO EN FORMATO IMPRESO Y DIGITAL POR AMAZON.COM, que lo describe así:

David Mandel ofrece al lector una fascinante y divertida versión de la Biblia relatada con magnífico humor, ingenio e ironía. Mandel ingresa en la psique de los personajes, demuestra su humanidad, recrea sus pensamientos y sus motivos, les da vida real y alegría, e involucra al lector contemporaneo con alusiones politicas, sociales, filosoficas y eticas. Cada capítulo se puede leer como un cuento corto independiente, o como parte integral de una novela que cubre mil años de historia bíblica.
Desfilan por sus páginas textos hilarantes como, por ejemplo, el monólogo de Dios narrando su creación, la investigación del asesinato de Abel a cargo del detective Ángel Gabriel, el juicio a Abraham por querer matar a su hijo Isaac, los problemas matrimoniales de Jacob, la historia de José como el primer psicoanalista, la entrevista a la madre de Goliat, una conferencia dada por el profeta Jeremías, el diario de la reina Esther, el diario de Noe en el arca, y mucho más.

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Comentarios   

0 # ANDRES TRIAS 28-12-2018 13:22
Jehova el Dios de la biblia tuvo un hijo que no ERA de padre terrenal ,SINO CONCEBIDO POR EL ESPÍRITU SANTO POR EL CUAL EL MARIDO(JOSE) ESTUVO APUNTO DE DEJAR A SU ESPOSA ;pero la maternidad estuvo asegurada en Maria ,es decir podemos engañar al padre terrenal, pero no a la madre ni al padre celestial.
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